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La liga norteamericana, de la mano de la FIBA, avanza en la creación de un nuevo campeonato en el Viejo Continente. Esta iniciativa, que podría redefinir el panorama del baloncesto europeo.

Adam Silver, comisionado de la NBA, ha confirmado la continuidad de los planes para establecer una competición en Europa. Tras la Junta de Gobierno de la NBA, Silver destacó que, aunque el baloncesto en Europa goza de una "fantástica" salud y sus tradiciones deben respetarse, la meta es llevar "una liga al estilo NBA" para elevar el juego a otro nivel. Este proyecto, presentado en marzo junto a Andreas Zagklis, secretario general de la FIBA, enfatiza la meritocracia deportiva como base, con equipos accediendo desde la Basketball Champions League y las ligas nacionales.
Para avanzar, la liga ha contratado a JP Morgan y al banco Rain para analizar las oportunidades de inversión. Este trabajo de fondo busca un modelo económico sostenible, con un enfoque en la viabilidad y el potencial del mercado europeo. La NBA es consciente de que este tipo de proyectos son complejos y no se han realizado antes por una razón, pero sienten que están preparados para el reto.
Silver ha explicado que el proyecto no solo se enfoca en el aspecto económico, sino también en el deportivo y legal. El equipo de baloncesto de la NBA está profundamente involucrado en definir cómo funcionará la competición. Abogados de la liga estudian cómo adaptar el sistema estadounidense, con su conocido tope salarial y reparto de ingresos, al marco europeo. Se trata de un desafío considerable, ya que las regulaciones y prácticas en el deporte europeo son muy diferentes a las de Estados Unidos.
El comisionado ha aclarado que la expansión de franquicias de la NBA en Norteamérica y el proyecto en Europa son dos iniciativas completamente independientes. Mientras que la expansión doméstica se basa en un modelo ya existente y probado, la competición en Europa es vista como "una hoja en blanco", una oportunidad virgen en cuanto a la magnitud del proyecto. Silver también ha dejado claro que las conversaciones con la Euroliga continúan, buscando fórmulas para integrar su operación.
En cuanto a los equipos que podrían formar parte de esta nueva liga, Silver señaló que no existe una preferencia única. El modelo de asociarse con grandes clubes de fútbol europeos que ya tienen secciones de baloncesto es una opción, pero no la única. Clubes como el ASVEL, propiedad de Tony Parker, ya han manifestado su interés. Sin embargo, en mercados con menor tradición baloncestística, la opción de crear nuevos clubes "desde cero" podría ser más viable. La diversidad de Europa significa que el enfoque será "mercado a mercado".
Adam Silver enfatizó que no se trata de que un club de fútbol cree un equipo de baloncesto, sino de aprovechar la infraestructura ya existente de aquellos que ya lo tienen. En algunos casos, estos equipos ya compiten en otras ligas y han mostrado su interés en asociarse. En otros, donde no hay una gran tradición, la creación de un club nuevo tendría más sentido. Este enfoque pragmático muestra la seriedad con la que la NBA aborda un proyecto que podría cambiar el futuro del baloncesto en el continente.