Historia de la WNBA
hace 1 año · Actualizado hace 1 día
La idea de crear una liga de baloncesto femenino profesional venía de tiempo atrás. Fue el 24 de abril de 1996 cuando la NBA aprueba la creación de la WNBA. No es la primera liga profesional femenina estadounidense, ya que con anterioridad se disputaba la WBL, pero sí es la primera que cuenta con el amparo de la NBA. Las primeras temporadas compitieron con la liga ABL, también desaparecida.
El primer partido de competición lo disputaron las New York Liberty y Los Angeles Sparks, el 21 de junio de 1997, en el Great Western Forum de Los Angeles.
La WNBA en sus inicios contaba en ese momento con ocho equipos: Charlotte Sting, Cleveland Rockers, Houston Comets y New York Liberty en la Conferencia Este; y Los Angeles Sparks, Phoenix Mercury, Sacramento Monarchs y Utah Starzz en la Conferencia Oeste. En 1998 se incorporan dos más, Detroit y Washington, y dos equipos más en 1999, Orlando y Minnesota, lo que elevó el número de equipos en la liga a la cifra actual.
Ha habido un total de 17 equipos en la historia de la WNBA. 5 de ellos ya han desaparecido: Cleveland Rockers, Miami Sol, Charlotte Sting , Portland Fire y en esta última temporada las primeras campeonas Houston Comets. Otros tres equipos, las Utah Starzz, las Orlando Miracle y las Detroit Shock se trasladaron a San Antonio (Texas), (Silver Stars), Uncasville, Connecticut (Sun) y Tulsa, respectivamente.
Los equipos y la liga fueron propiedad de la NBA hasta finales de 2002, cuando se vendieron algunos de ellos a sus homólogos de la NBA de la misma ciudad o a un tercero. Esta venta provocó que dos de ellos se retiraran de la competición, el Miami Sol y el Portland Fire, por poder encontrar nuevos dueños.
Por lo general, los equipos realizan campos de entrenamiento en mayo. Esto permite preparar a las jugadoras para la temporada regular y determinar las 12 mujeres que formarán el equipo al inicio de la temporada. Durante ella, cada equipo juega 36 partidos, 18 en casa y 18 fuera. Como en la NBA, cada equipo recibe y visita a todos los demás grupos al menos una vez por temporada.
En julio, la temporada regular se detiene para celebrar el All-Star Game. Se juega durante un fin de semana en una ciudad distinta seleccionada por la WNBA cada año. La competición presenta jugadoras estrella de la Conferencia Oeste frente a jugadoras estrella de la Conferencia Este. Durante la temporada, el público elige con sus votos las jugadoras que les gustaría ver en el torneo.
Antes de la temporada de 2009, el tamaño máximo de la plantilla del equipo se cambió de 13 jugadoras (11 activas y 2 inactivas) a 11 jugadoras (todos activas), aunque si algún equipo lleva menos por lesiones, puede tener nueve jugadoras, siempre previa petición del club y por aceptación de la liga. El salario mínimo de la última temporada fue de 57.000 dólares para jugadoras con menos de 3 años de experiencia y 68.000 para las más veteranas. La media de espectadores se sitúa entre los 7.000 y 10.000 espectadores por partido, reduciéndose progresivamente desde sus comienzos.
Durante la temporada de 2018, el sindicato de jugadoras de la WNBA abandonó el convenio colectivo (CBA) con la liga. En enero de 2020, la liga y el sindicato llegan a un acuerdo para firmar un nuevo convenio que entra en vigor en 2020 hasta 2027. Entre las nuevas medidas está que las jugadoras puedan llegar a la agencia libre sin restricciones un año antes de lo anteriormente convenido, las jugadoras recibirán su salario completo mientras estén de baja por maternidad y las jugadoras veteranas podrán trabajar como entrenadores en la NBA sin límite salarial.
También se decidió que la WNBA se disputara íntegramente durante el verano, cuando hay menos competiciones deportivas, para favorecer la retransmisión de los partidos en directo por televisión. Eso posibilita que muchas jugadoras puedan fichar por equipos europeos o asiáticos durante la temporada de invierno.
Pero, a medida que la liga ha ido creciendo y ganando popularidad, también lo ha hecho el activismo de sus participantes. Uno de sus principales reivindicaciones es la desigualdad entre el deporte masculino y el femenino. Voces como Brittney Grinner, Breanna Stewart y Maya Moore reclaman, precisamente, la igualdad entre género, orientación sexual y raza.
Y es que las jugadoras mejor pagadas de la WNBA, como Emma Meesseman, cobran una quinta parte del salario más bajo de un jugador de la NBA. Además, son más bajos los patrocinios de las marcas y las condiciones de los contratos que reciben. Y, a nivel mediático, también aparecen en menor medida en noticias y portadas de los periódicos.
Pero los jugadores de la NBA también han respaldado la iniciativa. “Tenemos que hacer más ruido sobre el tema de los sueldos de las jugadoras de la WNBA. Mucho más ruido. Deberían ganar mucho más dinero del que ganan ahora mismo. Eso es obvio. Son atletas profesionales y modelos para la sociedad. Son las mejores del mundo en lo suyo y deberían cobrar como tal”, afirmaba al respecto Isaiah Thomas para The Player’s Tribune.
Una de las caras más conocidas en esta protesta es la jugadora Sue Bird, una de las que más trayectoria ha tenido dentro de la liga, pues ha sido hasta 3 veces campeona y 11 veces protagonista del All-Star, pero, además, es una luchadora activa por los derechos LGTBI dentro y fuera de la pista. También subrayamos el papel de Cinthya Cooper, que se ha alzado con el título del Campeonato de la WNBA hasta en 3 ocasiones. Su forma de jugar la ha llevado al Salón de la Fama del Baloncesto y a ser considerada una leyenda del deporte en EE.UU; o el de Diana Taurasi, quien se ha convertido en una de las jugadoras de baloncesto femenino más influyentes en todo el mundo, tras ser campeona de la WNBA tres veces y obtener cuatro medallas de oro olímpicas.
En cuanto al tema racial, la Liga Femenina de Baloncesto, como forma de unirse al movimiento de Black Lives Matter, decidió el año pasado que las jugadoras llevaran en sus camisetas los nombres de las mujeres que han muerto a manos de la policía o como resultado de la violencia racial, como Breonna Taylor y Vanessa Guillén. La primera murió por varios disparos de la policía en marzo mientras se encontraba en su casa de Louisville, en Kentucky. La segunda, una joven soldado y latina de 20 años, fue asesinada a martillazos por su compañero Aaron Robinson en la base de Fort Hood en Texas.
Asimismo, la WNBA formará un Consejo de Justicia Social que estará liderado por las jugadores Layshia Clarendon, Sydney Colson, Breanna Stewart, Tierra Ruffin-Pratt, A’ja Wilson y Satou Sabally. También estarán como asesoras Alicia Garza, fundadora de Black Futures Lab y cofundadora de Black Lives Matter y Carolyn DeWitt, de Rock the Vote, una organización sin ánimo de lucra que lucha por “construir el poder político de los jóvenes”.
Todas las campeonas de la WNBA
| Año | Campeonas | Subcampeonas | MVP |
|---|---|---|---|
| 1997 | Houston Comets | New York Liberty | Cynthia Cooper |
| 1998 | Houston Comets | Phoenix Mercury | Cynthia Cooper |
| 1999 | Houston Comets | New York Liberty | Cynthia Cooper |
| 2000 | Houston Comets | New York Liberty | Cynthia Cooper |
| 2001 | Los Angeles Sparks | Charlotte Sting | Lisa Leslie |
| 2002 | Los Angeles Sparks | New York Liberty | Lisa Leslie |
| 2003 | Detroit Shock | Los Angeles Sparks | Ruth Riley |
| 2004 | Seattle Storm | Connecticut Sun | Betty Lennox |
| 2005 | Sacramento Monarchs | Connecticut Sun | Yolanda Griffith |
| 2006 | Detroit Shock | Sacramento Monarchs | Deanna Nolan |
| 2007 | Phoenix Mercury | Detroit Shock | Cappie Pondexter |
| 2008 | Detroit Shock | San Antonio Silver Stars | Katie Smith |
| 2009 | Phoenix Mercury | Indiana Fever | Diana Taurasi |
| 2010 | Seattle Storm | Atlanta Dream | Lauren Jackson |
| 2011 | Minnesota Lynx | Atlanta Dream | Seimone Augustus |
| 2012 | Indiana Fever | Minnesota Lynx | Tamika Catchings |
| 2013 | Minnesota Lynx | Atlanta Dream | Maya Moore |
| 2014 | Phoenix Mercury | Chicago Sky | Diana Taurasi |
| 2015 | Minnesota Lynx | Indiana Fever | Sylvia Foules |
| 2016 | Los Angeles Sparks | Minnesota Lynx | Candace Parker |
| 2017 | Minnesota Lynx | Los Angeles Sparks | Sylvia Foules |
| 2018 | Seattle Storm | Washington Mystics | Brianna Stewart |
| 2019 | Washington Mystics | Connecticut Sun | Emma Meesseman |
| 2020 | Seattle Storm | Las Vegas Aces | Brianna Stewart |
| 2021 | Chicago Sky | Phoenix Mercury | Kahleah Copper |
| 2022 | Las Vegas Aces | Connecticut Sun | Chelsea Gray |
| 2023 | Las Vegas Aces | New York Liberty | A'ja Wilson |
| 2024 | New York Liberty | Minnesota Lynx | Jonquel Jones |
Houston Comets (1997, 1998, 1999, 2000)
No solo ganaron la primera temporada de la WNBA, sino que las Houston Comets lograron los primeros cuatro campeonatos de la liga. Era la época de las Tres Grandes: Cynthia Cooper, Sheryl Swoopes y Tina Thompson.
LA Sparks (2001, 2002, 2016)
La historia fue diferente para el 2001. Las jugadoras de Los Angeles Sparks acabaron con el reinado de las Comets y consiguieron el bicampeonato. La primera jugadora en lograr una clavada en la WNBA, Lisa Leslie, formó parte de este logro. Las Sparks volvieron a la gloria al vencer a las poderosas Lynx (en cinco juegos) para el 2016.
Detroit Shock (2003, 2006 y 2008)
Las de Detroit Shock hicieron historia (en todos los deportes profesionales estadounidenses) al pasar de tener el peor récord de la liga (9-23 en 2002) a ser campeonas en la temporada siguiente (2003). El legendario Bill Laimbeer, entrenador en jefe, llevó a las Shock a ganar tres títulos en seis años.
Seattle Storm (2004, 2010, 2018, 2020)
La dupla de Lauren Jackson y Sue Bird fue clave para que las de Seattle ganaran sus primeros dos títulos de la WNBA. La historia continuó para Sue Bird con las Storm al ser la décima jugadora en tener cuatro títulos, con un récord de 16 años que separan su primer campeonato del cuarto.
Seattle Storm se unió a las Houston Comets y Minnesota Lynx como las únicas franquicias en lograr cuatro títulos WNBA.
Sacramento Monarchs (2005)
Las de Sacramento ganaron su primer (y único título) de la WNBA con un destacado desempeño de la MVP de las Finales, Yolanda Griffith.
Phoenix Mercury (2007, 2009, 2014)
El ímpetu de una jugadora, Diana Taurasi, es la constante en la hazaña de las Phoenix al ser uno de los cuatro equipos en conseguir tres títulos (en un lapso de ocho años). Sus acompañantes pilares fueron: Cappie Pondexter (para los dos primeros) y Brittney Griner para el tercero.
Minnesota Lynx (2011, 2013, 2015, 2017)
Las de Minnesota Lynx no solo consiguieron cuatro campeonatos (de 2011 a 2017) sino que llegaron a Finales, por lo que se consideran una dinastía en la WNBA. Seimone Augustus, Lindsay Whalen, Maya Moore, Rebekkah Brunson y luego Sylvia Fowles han sido las jugadoras clave.
Indiana Fever (2012)
Una de las jugadoras de la WNBA más incómodas para sus rivales fue Tamika Catchings: Novata del Año, MVP, múltiples honores de Jugadora Defensiva del Año, All-WNBA y All-Star. El esperado título tardó en llegar a las manos de la legendaria Tamika pero finalmente llegó en 2012. Es el único título que posee la escuadra de Indiana.
Washington Mystics (2019)
Las Washington Mystics, lideradas por la MVP de la liga, Elena Delle Donne y Emma Meesseman (MVP de las Finales), ganaron por primera vez un título WNBA al vencer a las Connecticut Sun.
Chicago Sky (2021)
Otro equipo que por primera vez en la historia de la WNBA, ganó su primer campeonato. Las Sky, vencieron a Phoenix Mercury en cuatro juegos en las Finales. Kahleah Copper fue nombrada MVP de las Finales.
Ampliación de franquicias en 2026
La competición estadounidense se ha sumergido en un proceso de crecimiento en el que todo se encuentra sujeto a posibles cambios, empezando por el propio mapa de la liga. De las 12 franquicias presentes esta temporada, la WNBA pasará a contar con 13 en 2025 y 15 en 2026. Todo un salto que vendrá acompañado de numerosas variaciones en plantillas y regulaciones, siendo además un proceso de transición hasta alcanzar los 16 equipos tan deseados por Cathy Engelbert, comisionada de la competición, en el año 2028.
Tras el anuncio de la incorporación de las Golden State Valkyries de cara a la próxima campaña, dos han sido las ciudades que han conseguido una franquicia posteriormente. Toronto llegará en 2026 para convertirse en la primera organización situada fuera de Estados Unidos en incorporarse a la liga. Lo hará con el grupo Kilmer Sports Inc. en la propiedad, dirigido por Larry Tanenbaum, y disputará sus encuentros en el Coca-Cola Coliseum.
Además, este mismo 18 de septiembre, la WNBA ha confirmado el regreso de todo un clásico de su primeros años. Más de dos décadas después, Portland volverá a contar con un equipo en la ciudad. Una noticia que han acogido con gran alegría en la zona, que llegó a promediar más de 8.000 espectadores por encuentro entre el año 2000 y 2002, y que ha sido posible gracias al pago de 125 millones de dólares por parte del grupo Raj Sports. La nueva franquicia iniciará su participación también en 2026, competirá en el Moda Center y contará con un nuevo centro de entrenamiento.
Con estas incorporaciones, la WNBA equilibrará su mapa en los próximos años. En la actualidad, a pesar de no estar dividida por conferencias de cara a los Playoffs, la competición cuenta con 5 organizaciones claramente en el Oeste (Seattle, Phoenix, LA, Las Vegas, Dallas) y 7 más hacia el Este (NY, Chicago, Connecticut, Minnesota, Washington, Atlanta, Indiana). Si la liga tuviera que hacer una división con la ampliación de equipos, Portland y Golden State se sumarían al Oeste (7), mientras que Toronto haría lo propio en el Este (8).
De esta manera, a falta de conocer dónde estará situada la tan esperada 16ª organización (la zona central entre Idaho y Misuri sigue siendo la más vacía), todo estaría bastante claro, con la situación de las Minnesota Lynx como duda principal. Debido a su situación geográfica, las cuatro veces campeonas serán las principales candidatas a equilibrar el mapa hacia un lado u otro, dependiendo del lugar de la futura nueva franquicia.
