El Cochinillo Segoviano SL

hace 1 año · Actualizado hace 4 horas

El Club Baloncesto Unami femenino, conocido por motivos de patrocinio en las competiciones nacionales de la Federación Española de Baloncesto (FEB) como El Cochinillo Segoviano SL, representa el proyecto más ambicioso, identitario y exitoso del baloncesto femenino en la provincia de Segovia. Afincado en una ciudad con un profundo arraigo deportivo, este equipo ha logrado romper barreras históricas al convertirse en el gran referente del baloncesto de alta competición de la capital segoviana, llevando el nombre de la tierra y de su gastronomía más célebre por todas las canchas de la geografía nacional.

Historia y Orígenes de El Cochinillo Segoviano Baloncesto

Las raíces de este proyecto se encuentran en el histórico Club Polideportivo Unami, una entidad polideportiva fundada en 1983 que ha sido el auténtico motor del deporte base y senior en Segovia durante décadas, abarcando disciplinas como el fútbol, el fútbol sala y, de manera muy especial, el baloncesto.

Durante muchos años, la sección femenina de baloncesto del Unami compitió con gran éxito en la Primera División Nacional Femenina (dentro del grupo que engloba a los equipos de Castilla y León, Cantabria y Asturias). Las segovianas se convirtieron en un clásico de la categoría, disputando de manera habitual las fases de ascenso a categorías nacionales y construyendo una rivalidad histórica con los núcleos de baloncesto de Valladolid, León y Salamanca.

El punto de inflexión definitivo para la estructura del club llegó con la entrada del patrocinio principal de la empresa local El Cochinillo Segoviano SL. Este respaldo económico e institucional dotó al club de la estabilidad financiera y el músculo organizativo necesarios para dar el salto definitivo de calidad. Bajo esta denominación, el club no solo profesionalizó sus estructuras de gestión y captación de talento, sino que unificó el sentimiento de toda la ciudad detrás de un proyecto deportivo que tenía como meta fija alcanzar las ligas estatales de la FEB.

El Éxito y la Trayectoria en Liga Femenina 2 (LF2)

El gran hito histórico de la entidad se materializó con el ansiado ascenso a la Liga Femenina 2 (LF2), la tercera categoría del baloncesto femenino español y el segundo escalón profesional regulado por la FEB. Este logro supuso un auténtico terremoto de ilusión en el deporte segoviano, ya que implicaba colocar a un equipo de la ciudad en el mapa del baloncesto profesional de carácter nacional.

La trayectoria de El Cochinillo Segoviano SL en la LF2 ha estado marcada por la épica, el esfuerzo colectivo y una tremenda capacidad de resiliencia. Encuadrado habitualmente en el Grupo A de la competición, el equipo ha tenido que medirse a canteras históricas de La Liga Femenina Endesa y a proyectos con presupuestos muy superiores de Galicia, Asturias, el País Vasco, Cantabria y Castilla y León.

Lejos de amedrentarse, el equipo segoviano se asentó en la categoría gracias a una filosofía competitiva muy clara: hacer de su feudo un territorio inexpugnable, apostar por un juego coral donde la intensidad defensiva y el ritmo alto fueran innegociables, y combinar el talento foráneo (con la incorporación de jugadoras comunitarias e internacionales americanas o africanas) con el núcleo de jugadoras nacionales y autonómicas que habían mamado la filosofía del Unami desde sus inicios. Cada temporada en la LF2 ha sido una lección de supervivencia deportiva y crecimiento estructural para el club.

Estructura de Cantera y Cancha Local: El Pabellón Emperador Teodosio

El corazón donde palpita el proyecto de El Cochinillo Segoviano SL es el mítico Pabellón Municipal Emperador Teodosio. Esta instalación, con un sabor añejo a auténtico baloncesto de club, se transforma en cada partido de LF2 en una auténtica caldera. La afición segoviana, caracterizada por su fidelidad y por un conocimiento profundo del juego, abarrota las gradas para empujar al equipo en las tardes de sábado, generando una atmósfera de presión que ha sido clave para sacar adelante partidos vitales por la permanencia.

Pero el proyecto de El Cochinillo Segoviano no se limita a su primer equipo. La salud de la entidad se sustenta sobre una sólida estructura de cantera que gestiona en colaboración con las escuelas deportivas municipales. El club cuenta con equipos femeninos en todas las categorías de formación:

  • Minibasket e Infantil: Centrados en la captación de talento local en los colegios de Segovia y en la enseñanza de los fundamentos técnicos básicos.
  • Cadete y Júnior: Equipos que compiten en las exigentes ligas autonómicas de la Federación de Baloncesto de Castilla y León (FBCyL), sirviendo de puente competitivo y de maduración para las jugadoras jóvenes.
  • Trabajo de Valores: El club promueve de manera activa el compañerismo, la disciplina académica y el deporte saludable, siendo un espejo de conducta para la juventud de la provincia.

Jugadoras Más Destacadas de la Historia del Club

La transformación del CD Unami en El Cochinillo Segoviano SL y su posterior consolidación en las ligas nacionales FEB se ha escrito gracias al talento y el compromiso de jugadoras excepcionales. En sus plantillas se ha visto una comunión perfecta entre las heroínas locales que defendieron la camiseta en los barrizales de la Primera Nacional y los talentos exteriores que aportaron el salto de calidad físico y técnico en la Liga Femenina 2.

Entre las figuras más emblemáticas e históricas de la entidad destacan:

  • Nerea Larrazábal: Una de las jugadoras más inteligentes y con mayor IQ baloncestístico que ha vestido la camiseta segoviana. Su polivalencia en la cancha, su capacidad para leer las ventajas en el poste bajo y su letal tiro de media distancia la convirtieron en el faro ofensivo del equipo durante temporadas clave, siendo una pieza fundamental tanto en la dirección de vestuario como en la ejecución táctica.
  • Marta Gilsanz: El alma, el corazón y el auténtico símbolo local de la cantera segoviana. Representa de manera perfecta el espíritu del club: entrega absoluta, una defensa asfixiante sobre las bases rivales y un amor incondicional a los colores. Su transición desde las categorías inferiores hasta convertirse en una jugadora con minutos e impacto real en la exigente Liga Femenina 2 es el espejo en el que se miran todas las niñas de las escuelas del Emperador Teodosio.
  • Sofía Rollán: Escolta/alero de una tremenda calidad técnica y un instinto anotador innato. Rollán aportó al perímetro segoviano una tremenda amenaza desde la línea de tres puntos y una gran capacidad para generar sus propios tiros en situaciones de aclarado. Su madurez en los momentos calientes de los partidos de LF2 la encumbró como una de las jugadoras nacionales más respetadas de la categoría.
  • Emanja Jones (o perfiles de impacto interior extranjero): En la andadura en LF2, el club acertó de lleno con la incorporación de pívots internacionales dotadas de un gran físico. Este perfil de jugadora (clave en la pintura segoviana) aportó la intimidación, el rebote y la contundencia en la zona necesarias para equilibrar el juego del equipo y poder competir físicamente de tú a tú contra los clubes más poderosos del norte de España.
  • Cristina Lázaro: Otra de las ilustres veteranas del baloncesto castellano y leonés que aportó su experiencia al club en las etapas de consolidación nacional. Su conocimiento del juego, su colocación defensiva y su sobriedad en la pista dieron el empaque necesario al equipo en los partidos de máxima tensión competitiva.

Legado e Impacto Social: El Cochinillo Segoviano SL es mucho más que un club de baloncesto; es un orgullo para Segovia. Al asociar su nombre a la gastronomía local y competir al máximo nivel nacional, el equipo ejerce como un embajador turístico y deportivo inigualable, demostrando que con una gestión humilde, el apoyo del tejido empresarial local y una cantera comprometida, una capital de provincia pequeña puede mirar de tú a tú a la élite del baloncesto español.

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