Leyma vence a su bestia negra en el Coliseum 87-72
hace 8 meses · Actualizado hace 8 meses
El Leyma Coruña ha logrado una victoria significativa en su camino por la Primera FEB, al derrotar al Oviedo en el Coliseum con un contundente 87-72. Este triunfo no solo marca la primera alegría del equipo en su hogar esta temporada, sino que también representa un importante paso adelante en su búsqueda de consolidar su identidad competitiva. Los jugadores, liderados por la astucia de Dídac Cuevas y la fortaleza de Yoanki Mencía, demostraron que tienen lo necesario para enfrentar a sus rivales más desafiantes.
Un inicio prometedor en el Coliseum
La atmósfera en el Coliseum fue electrizante, con los aficionados apoyando a su equipo desde el primer minuto. La elección de la música de entrada, que incluyó temas emblemáticos como el de Superman, creó un entorno motivador para los jugadores. Yoanki Mencía, un pilar en la ofensiva del Leyma, comenzó el partido con un impresionante movimiento en la pintura que dejó claro desde el principio que no iba a ser un encuentro fácil para el Oviedo.
Los primeros minutos del juego fueron un ejemplo del compromiso y la estrategia del equipo local. Con un ataque bien organizado y una defensa firme, el Leyma tomó la delantera rápidamente. Jugadores como Guillem Jou y Diop contribuyeron al marcador, lo que estableció un tono de confianza que perduró a lo largo del encuentro.
El impulso inicial se mantiene
A medida que el primer cuarto avanzaba, el Leyma Coruña se mostró decidido a no permitir que el Oviedo se asentara en el partido. La llegada de Parham al equipo visitante inicialmente generó preocupación, pero la defensa naranja se ajustó rápidamente, limitando su impacto. El equipo asturiano intentó responder con una serie de tiros exteriores, pero la efectividad del Leyma fue evidente, con un parcial de 6-0 que desmoralizó a los visitantes.
- 25-15 fue el marcador al final del primer cuarto, sentando las bases para un conflicto más intenso.
- El dominio en los rebotes y la capacidad de generar puntos rápidos fueron claves en este inicio.
- La versatilidad de Cuevas, que ayudó en defensa y ataque, fue fundamental para mantener la ventaja.
Un segundo cuarto lleno de emociones
El segundo cuarto comenzó con el Leyma aún en control. Mencía continuó haciendo estragos en la pintura, mostrando su habilidad para anotar bajo presión. Sin embargo, el Oviedo comenzó a reaccionar. Un triple de Jacobo Díaz pareció encender la chispa de la remontada asturiana, y la dinámica del juego cambió.
Con el marcador en 38-21, el equipo visitante empezó a encontrar su ritmo, aprovechando algunos desajustes en la defensa del Leyma. Nwaokorie y Shelist hicieron sentir su presencia, llevando a los naranjas a un punto crítico en el que la ventaja comenzó a evaporarse.
- La frustración del Leyma se hizo palpable, con fallos en tiros clave que permitieron al Oviedo acercarse.
- El marcador al final de la primera mitad se fijó en 43-34, dejando la puerta abierta para el tercer cuarto.
Desafíos en la reanudación del juego
El tercer cuarto se presentó como un reto para el Leyma, que no logró retomar el control del juego de inmediato. La defensa se tornó menos efectiva y la precisión en los tiros decayó. Cada error se convirtió en una oportunidad para el Oviedo, que poco a poco fue recortando la distancia en el marcador hasta llegar a un preocupante 48-47.
Carles Marco, el entrenador, tuvo que activar su estrategia y detener el juego para reorganizar al equipo. La reacción fue inmediata, y jugadores como Caio Pacheco y Jorgensen comenzaron a encontrar el camino hacia la canasta con más eficacia. A pesar de los esfuerzos, el Leyma no pudo despegarse completamente y el cuarto terminó con un ajustado 63-59.
El coraje como motor en el último cuarto
La última fase del encuentro fue un test de resistencia y determinación para el Leyma. Consciente de la presión que ejercía el Oviedo, el equipo local salió decidido a luchar por cada balón. La conexión entre Cuevas y el resto del equipo se hizo más evidente, y cada jugada se vivió con intensidad.
Los puntos cruciales llegaron en forma de triples de Brnovic y Díaz, que no solo elevaron el marcador, sino que también revitalizaron a los aficionados presentes. La afición se unió al equipo en un canto colectivo que resonó en el Coliseum, creando un ambiente propicio para la victoria.
- Los últimos minutos fueron una exhibición de garra y compromiso del Leyma.
- Pacheco y Thiam se combinaron para sellar la victoria con una serie de jugadas espectaculares.
- El encuentro finalizó con un claro 87-72, un resultado que refleja el esfuerzo y la cohesión del equipo.
El significado de esta victoria
Este triunfo no es solo un número en la tabla, sino que simboliza el progreso del Leyma Coruña en su segunda temporada en el Coliseum. La forma en que el equipo superó adversidades y mostró carácter resuena con su afición, convencida de que este puede ser un año especial.
La combinación de experiencia y juventud, junto con una estrategia bien definida por parte del cuerpo técnico, ha comenzado a dar frutos. La clave ahora es mantener esta energía y aprender de cada partido, adaptándose a los desafíos que se presenten en el camino.
Con su próxima cita en el horizonte, el Leyma deberá seguir trabajando para mantener la consistencia y la competitividad que ha demostrado en este encuentro, asegurando que el Coliseum siga siendo un fortín imbatible.
