Andrés Feliz enciende al Real Madrid: 111-92 al ASVEL y tercera victoria consecutiva en Euroliga
hace 11 horas

El Real Madrid ha encontrado una respuesta contundente a su complicado inicio europeo. El equipo blanco derrotó al LDLC ASVEL Villeurbanne por 111-92 en el Movistar Arena, en un encuentro de la sexta jornada de la Euroliga 2026-27 marcado por una actuación extraordinaria de Andrés Feliz. El base dominicano terminó con 26 puntos y convirtió ocho de sus once intentos de tres puntos, un acierto decisivo para inclinar un partido que tuvo más dificultades de las que refleja el marcador final.
Del mal arranque a tres victorias seguidas
El comienzo de la competición continental había dejado al Real Madrid con tres derrotas en sus tres primeros compromisos. Ese escenario obligaba al conjunto dirigido por Pedro Martínez a reaccionar pronto, especialmente en una Euroliga donde la clasificación puede comprimirse con enorme rapidez. La respuesta ha llegado en forma de tres triunfos consecutivos, el último frente al ASVEL, para equilibrar su balance después de seis jornadas.
El resultado tiene un valor doble. Por una parte, suma una victoria necesaria en la tabla; por otra, confirma que el equipo empieza a encontrar soluciones ofensivas y una mayor continuidad. No significa que todas las dudas estén despejadas, pero sí representa un cambio de dinámica respecto a las primeras fechas. El Madrid necesitaba competir con más confianza y ofrecer a su afición una actuación convincente.
Un segundo cuarto que cambió el escenario
Los primeros diez minutos fueron más igualados de lo que podía anticiparse. El Madrid llegó a disfrutar de ventajas apreciables, pero el conjunto francés reaccionó y cerró el periodo a solo dos puntos, 27-25. ASVEL encontraba maneras de mantenerse cerca y obligaba al anfitrión a trabajar cada posesión.
El segundo cuarto fue diferente. La circulación de balón, la amenaza desde el perímetro y la inspiración de Feliz permitieron al Madrid ampliar su renta. El descanso llegó con 61-48, una diferencia de trece puntos construida a través de un ataque productivo. Alcanzar 61 puntos en veinte minutos no garantiza una victoria, pero sí indica que el equipo había encontrado situaciones cómodas de lanzamiento y había logrado imponer durante un tramo su ritmo.
Feliz fue el gran símbolo de esa fase. Su capacidad para castigar las ayudas defensivas desde el triple cambió la manera en que ASVEL debía proteger su aro. Cuando un base anota con semejante precisión, las defensas tienen que acercarse más al balón y quedan expuestas a cortes, penetraciones y nuevas líneas de pase.
ASVEL reaccionó y llevó el partido al límite
La segunda mitad recordó que en Euroliga ninguna ventaja debe darse por definitiva. El equipo francés elevó su nivel y logró reducir una diferencia que parecía importante. La producción ofensiva del Madrid disminuyó durante el tercer periodo y ASVEL llegó a igualar el marcador en su reacción.
Los blancos entraron en los últimos diez minutos con una ventaja estrecha, 75-71. El partido había cambiado de aspecto: de una posible victoria cómoda se había pasado a un final abierto, con el visitante convencido de que podía discutir el resultado. Para el Madrid, ese momento era una prueba de carácter y de gestión emocional.
La respuesta llegó de nuevo a través del ataque. Feliz recuperó el protagonismo, el equipo encontró puntos y el marcador terminó disparándose hasta el 111-92. La amplitud de la victoria es real, aunque no debe ocultar el tramo en el que ASVEL consiguió poner en dificultades al anfitrión.
Andrés Feliz: ocho triples que explican el triunfo
Los 26 puntos del dominicano son el dato principal, pero su 8 de 11 en triples describe todavía mejor la dimensión de su noche. Su porcentaje desde la larga distancia superó el 72 %, con un volumen de lanzamientos suficientemente alto para marcar la estructura ofensiva del partido.
El rendimiento de Feliz ofrece al Madrid una alternativa importante a sus referencias habituales. La posibilidad de recibir puntos desde la dirección de juego permite repartir responsabilidades y evitar que toda la creación dependa de una sola combinación de jugadores. También obliga a los rivales a preparar una defensa más amplia, porque castigar una ayuda o un cambio de asignación puede resultar especialmente caro.
No sería prudente exigir semejantes porcentajes cada semana. Lo relevante para el futuro es que el base ha mostrado su capacidad para decidir partidos importantes y mantener la confianza incluso después de la reacción del contrario. Esa personalidad competitiva es tan valiosa como los propios números.
El Movistar Arena vuelve a ser un factor
La victoria prolonga una racha de 18 triunfos consecutivos del Real Madrid como local en Euroliga, sumando encuentros de esta temporada y de la anterior. El dato refleja la fortaleza del equipo ante su público y ayuda a explicar por qué sus compromisos en casa son una oportunidad especialmente importante para construir una buena posición en la clasificación.
En un calendario que exige viajes constantes y enfrentamientos con plantillas de primer nivel, proteger la pista propia puede marcar la diferencia entre disputar las eliminatorias desde una posición favorable o verse obligado a remontar durante la segunda mitad del curso.
Qué debe mejorar el Madrid pese al 111-92
La cifra anotadora invita al optimismo, pero la reacción de ASVEL en el tercer cuarto deja una advertencia. El equipo no siempre conseguirá resolver los problemas con una exhibición exterior. Necesitará sostener su defensa, cerrar el rebote y reducir los periodos de desconexión ante rivales de mayor profundidad.
El análisis de una victoria debe separar el resultado de la calidad de cada tramo. El Madrid dominó con claridad buena parte de la primera mitad y cerró el encuentro con autoridad, pero también permitió que su rival regresara a una distancia peligrosa. Mantener la concentración durante cuarenta minutos será uno de los objetivos inmediatos.
Con tres victorias seguidas, el equipo de Pedro Martínez deja atrás su inicio más incómodo y recupera terreno. El calendario seguirá planteando pruebas exigentes, pero el mensaje de esta sexta jornada es claro: el Real Madrid ha vuelto a ganar y Andrés Feliz ha demostrado que puede ser decisivo en las grandes noches europeas.
