San Pablo Burgos roza una remontada memorable, pero Hapoel Jerusalem gana por 84-85

hace 23 horas

San Pablo Burgos y Hapoel Jerusalem durante su partido de EuroCup 2026-27 en el Coliseum.

El Recoletas Salud San Pablo Burgos estuvo a un paso de completar una remontada de enorme mérito en la tercera jornada de la BKT EuroCup. El equipo de Porfi Fisac cayó por 84-85 ante Hapoel Jerusalem en el Coliseum, después de recuperar una desventaja que llegó a alcanzar los catorce puntos. Joaquín Taboada, con 20 puntos, lideró la respuesta local, mientras que Kenny Lofton Jr., autor de 28, fue el principal referente anotador del conjunto israelí.

Una derrota por la mínima ante un rival invicto

El encuentro se disputó el miércoles 14 de octubre ante 6.178 espectadores. Hapoel Jerusalem llegaba con dos victorias en sus dos primeros partidos europeos y consiguió ampliar su balance a 3-0. Burgos, por su parte, quedó con una victoria y dos derrotas después de un partido que dejó sensaciones competitivas positivas, aunque sin premio en la clasificación.

El marcador final explica la igualdad, pero no toda la historia. Durante buena parte de la noche, el equipo visitante llevó la iniciativa y obligó a los burgaleses a remar contracorriente. La reacción del último cuarto transformó el encuentro en una lucha por cada posesión y mantuvo a la afición local pendiente del resultado hasta el final.

Buen comienzo local y reacción del Hapoel

Burgos empezó con energía y llegó a situarse 10-4. La defensa y el trabajo en el rebote permitieron al equipo de Fisac competir desde los primeros minutos, pero Hapoel encontró respuestas desde el perímetro y cambió la dinámica del cuarto.

El parcial final de ese periodo dejó un 18-24 favorable al conjunto visitante. La diferencia aumentó durante el segundo cuarto, cuando Hapoel llegó a disponer de una renta de catorce puntos. Burgos no perdió la concentración y logró recortar antes del descanso, al que se llegó con 39-46.

La desventaja seguía siendo importante, pero el equipo local había evitado que el encuentro se rompiera por completo. Ese esfuerzo sería fundamental para mantener abierta la posibilidad de remontada en la segunda mitad.

Hapoel resistió el tercer cuarto

Después del descanso, el conjunto israelí recuperó parte del control. La producción ofensiva de sus jugadores interiores y exteriores permitió sostener la ventaja, mientras Burgos buscaba soluciones para reducir distancias sin perder equilibrio defensivo.

El tercer periodo terminó con un 59-70 que parecía dejar el partido muy cuesta arriba para los locales. Once puntos de diferencia antes de los últimos diez minutos exigían una reacción casi perfecta, especialmente frente a un adversario que había mostrado capacidad para responder en momentos de presión.

La clave fue que Burgos no renunció a competir. Elevó su intensidad, encontró puntos en diferentes manos y comenzó a transformar las buenas defensas en oportunidades ofensivas. La afición respondió y el Coliseum volvió a convertirse en un factor emocional.

Un último cuarto de 25-15

La gran reacción llegó en el último periodo. San Pablo Burgos ganó el cuarto por 25-15, redujo progresivamente la distancia y llegó a colocarse 81-80 por delante a menos de un minuto del final.

Ese marcador resume el esfuerzo realizado. El equipo que había estado catorce puntos abajo consiguió ponerse en disposición de ganar, obligando a Hapoel a gestionar los segundos finales con una presión muy diferente a la que había vivido durante los tres primeros cuartos.

El conjunto visitante recuperó la ventaja y terminó imponiéndose por un punto. Un triple final de Taboada acercó el marcador hasta el 84-85, pero no bastó para cambiar el ganador. La remontada quedó incompleta, aunque la reacción permitió al Burgos salir con argumentos deportivos para seguir creciendo.

Taboada lideró la anotación burgalesa

Joaquín Taboada fue el máximo anotador local con 20 puntos. También destacaron Sekou Doumbouya y Chris Sengfelder, con 15 cada uno, y DJ Steward, que aportó 13. El reparto ofensivo ayudó al equipo a mantener opciones cuando Hapoel trató de controlar el ritmo.

En el conjunto visitante sobresalió Kenny Lofton Jr., con 28 puntos. Jaleen Smith sumó 13 puntos y repartió nueve asistencias, mientras que Devontae Cacok aportó 11 puntos y siete rebotes.

Estas cifras muestran que Hapoel contó con varias vías para sostener su producción. La actuación de Lofton fue decisiva, pero el equipo también encontró creación y presencia interior en otros jugadores, algo especialmente importante en partidos ajustados.

La lección de un partido que se escapó

La derrota deja dos lecturas para San Pablo Burgos. La primera es que necesita evitar tramos prolongados en los que el rival construya ventajas de dobles dígitos. Remontar catorce puntos exige un desgaste enorme y reduce el margen de error en el final.

La segunda es positiva: el equipo demostró que puede competir contra un adversario que había comenzado la EuroCup con pleno de victorias. La intensidad defensiva del último cuarto y la capacidad para encontrar diferentes anotadores son recursos sobre los que construir.

En un formato de grupos donde solo los cuatro primeros avanzarán a las eliminatorias, cada partido tiene valor. Las derrotas por la mínima no suman en la clasificación, pero ofrecen información útil para corregir errores y preparar los siguientes compromisos.

Próxima parada: Tortona

El calendario sitúa el siguiente encuentro europeo del San Pablo Burgos el miércoles 21 de octubre, a las 19:00 horas, frente al Baglietto Derthona Tortona, en la NOVA Arena. Será una nueva salida exigente y una oportunidad para equilibrar el balance continental.

El equipo de Porfi Fisac deberá trasladar la intensidad del último cuarto ante Hapoel a un partido completo. Si consigue combinar esa energía con mayor regularidad ofensiva y defensiva, tendrá más posibilidades de competir por las posiciones que dan acceso a los playoffs.

El Coliseum vivió una noche de esfuerzo y emoción, aunque el resultado terminó siendo adverso. Burgos cayó por un punto, pero dejó claro que no se rinde incluso cuando el partido parece perdido. Ahora toca convertir esa capacidad de reacción en victorias.

Fran Muñoz de León

CEO de TiempoExtraBasket