El adiós agridulce de Sergio Scariolo, el arquitecto de una era

hace 6 meses · Actualizado hace 4 meses

Sergio Scariolo

El telón ha caído sobre una de las etapas más gloriosas del baloncesto español. La selección nacional se despidió de sus aspiraciones en el Eurobasket tras una dolorosa derrota en la fase de grupos ante Grecia, un tropiezo que marca el punto final a la era de Sergio Scariolo en el banquillo. El técnico italiano, que ya había anunciado su fichaje por el Real Madrid, concluye su periplo dejando un legado de títulos que parece irrepetible en la historia del deporte español.

La contribución de Scariolo a la vitrina de la Federación Española de Baloncesto es simplemente monumental. A lo largo de sus dos etapas como seleccionador, ha guiado a sus equipos a conquistar el oro en el Mundial de 2019, cuatro títulos continentales (2009, 2011, 2015 y 2022), una medalla de bronce en el Eurobasket de 2017, una plata olímpica en Londres 2012 y un bronce en Río 2016. Un palmarés que demuestra su habilidad para sacar lo mejor de los jugadores, independientemente de la generación.

Más allá de los títulos: el legado de 'La Familia'

Scariolo llegó en 2009, un año después de que la selección se colgara la plata olímpica en Pekín y con el listón altísimo tras el Mundial de 2006. Pese a la presión, el técnico transalpino no titubeó y, en su primer verano, lideró al equipo a conquistar el Eurobasket. Esta primera etapa se cerró en 2012 con la plata de Londres, un hito sobresaliente tras el cual se despidió por un breve periodo. Su regreso en 2015, tras solo dos torneos de ausencia, cimentó su estatus de leyenda.

Pero el mayor logro de Scariolo trasciende los trofeos. Él fue el verdadero arquitecto de 'La Familia', un concepto que unió a la perfección a la mítica "generación de los Juniors de Oro" con los jóvenes talentos que vinieron después. El italiano inculcó un sentimiento de pertenencia y de disfrute por defender la camiseta nacional, creando una química única que permitió una transición fluida y sostenida por el compromiso de todos los integrantes del equipo.

El último servicio y la siembra del futuro

A pesar de los éxitos, la etapa final de Scariolo ha estado marcada por altibajos. El oro del Eurobasket 2022, un triunfo contra todo pronóstico, se vio empañado por un declive en los resultados recientes, con un sexto puesto en Tokio 2020, un décimo en París 2024 y un noveno en el Mundial de 2023. La eliminación en el Eurobasket 2025, con una plantilla mermada por las bajas, es el doloroso final de una era.

Sin embargo, en su último servicio, Scariolo ha vuelto a demostrar que su legado va más allá de los títulos. En medio de un torneo lleno de dificultades, el italiano ha dado la alternativa a jóvenes promesas como Sergio de Larrea y Mario Saint-Supéry, quienes a sus 19 años han compartido la dirección del equipo. Además, deja tras de sí proyectos fundamentales para el futuro del baloncesto español, como la Liga U para jugadores sub-22 y la Selección B, un semillero de talentos que asegura que 'La Familia' seguirá creciendo incluso sin el gran arquitecto.

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